7 reglas para aplicar BIEN el método KonMari, verificado.

Si estás leyendo este post, es porque seguro has oído hablar de los milagros que el método KonMari, está obrando en la vida de sus seguidores.

Y aunque sus pasos están muy definidos, puedes boicotear su aplicación,

  • por pereza,
  • por poca paciencia y ganas de acelerar
  • o por apego a los objetos que acumulas.

Estas reglas son las que extraje de una segunda y minuciosa lectura del libro. Y ahí fue cuando capte el click de la cuestión del método KonMari.

Son pequeñas puntualizaciones que los evangelistas de la autora, no cuentan y que creo que son importantes para el éxito.  Y sin enrollarme más paso a ellas:

7 Reglas del método KonMari

1.Elige bien, aquello con lo que te quieras quedar..

Al principio estaba concentrada en aquello que debía desechar por motivos prácticos, estéticos o funcionales. Y aunque estaba todo más despejado y era más fácil mantener la limpieza de los cuartos, no me sentía feliz con mi casa.

Me costó tiempo entender que mi fallo era en darle prioridad a los pensamientos que provenían de mi “gobernanta interna”, esa que siempre empieza las frases con la palabra deberías…

“Deberías tirar todo eso que no usas, deberías…apuntarte al gimnasio, deberías…comer sano, deberías… empezar el blog de una puñetera vez, jijiji.”

 2.“Quédate sólo con lo que te hace feliz”.

Es fácil elegir quedarte con esos jeans que te quedan como un guante, o el fantástico cuaderno de notas que te han regalado por tu cumpleaños.

Pero luego están todos esos objetos intermedios que:

  • son útiles, pero llevan asociados malos recuerdos
  • son bonitos pero realmente no van con nuestro estilo
  • nos da vergüenza desechar porque nos lo han regalado.

Concentrarte en la persona que eres, con tus gustos, te ayudará a liberarte del peso que las cosas innecesarias ejercen en tu vida.

Es un gran ejercicio de amor propio, aceptación y conexión con el aquí y ahora.

3.Escucha a tu niño/a interna.

La niña interior sabe lo que le gusta y le hace feliz. Solo hace falta paciencia para aprender a escucharlo.

Aquí más bien vas a redescubrir que era aquello que te apasionaba de pequeña y a día de hoy te sigue gustando.

4.Ocúpate solo de tus pertenencias.

Tanto si eres la persona que se encarga del orden en la familia, como si vives en un piso compartido, empezar a desechar las cosas de otro, te traerá conflictos.

Imagína que tu madre o tu esposo se inmiscuyen en tu armario y empiezan a tirar la ropa que a su criterio no te queda bien. ¿Te enfadarías verdad?. Lo mismo aplica para ti.

El respeto es la base de una buena convivencia. Puedes dialogar para pedir un orden en las zonas comunes, pero hay que aprender a tolerar el desorden ajeno. Quién sabe si después de ver tu nueva vida ordenada, a las personas que conviven contigo no les pique el gusanillo del método KonMari.

Porque te aseguro que es adictivo y una vez que empiezas, querrás ordenar toda tu vida.

¿Qué pasa con los niños?. En el libro, Marie Kondo cuenta como hasta una niña de tres años fue capaz de ordenar su cuarto sola. Inculcar a tus hijos a elegir la ropa que quieren llevar, guardar sus juguetes y ordenar su material escolar te liberará de mucha faena rutinaria.

5.Reclama un espacio para convertirlo en tu santuario personal.

Y al hilo del anterior punto, respeta el de los demás.

Todo el mundo necesita un rincón en la casa donde relajarse y cargar las pilas. Si no dispones de una habitación para cada miembro de la familia, puedes hacerlo con un rincón donde colocar una estantería.

Te conectará intensamente con tu mundo interior y te hará sentir feliz cada vez que lo veas en tu casa.

6.El orden de los factores SÍ altera el producto.

Es de vital importancia que sigas los pasos del método KonMari:

  1. ropa,
  2. libros,
  3. papeles,
  4. komono
  5. y sentimentales.

Este orden se establece para que cuando llegues a la categoría sentimental, hayas desarrollado la intuición suficiente para discernir que es lo que debe quedarse en tu vida y que es lo que debe irse.

Es un gran error empezar por la cocina, porque te estancarás pronto.

7.Si tienes paciencia, vende todo lo que vayas a desechar.

Sí yo también me he vuelto loca con el Wallapop. Si me pongo a sumar todos los objetos que subo, hay un valor de casi 300€.

He conseguido vender algunas cosas y otras las he regalado a gente que sé que les van a dar un buen uso. Hay una relación entre dinero y valor, mucha gente no valora aquello que consigue gratis y tus pertenencias pasan de acumular polvo en tu casa a acumular polvo en la suya.

Espero que te haya ayudado y si se te ocurre algo más que puntualizar o alguna pregunta, comentalo abajo.

 

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